
Para llegar a los derechos de los trabajadores que tenemos en la actualidad realmente creo que ha costado mucho esfuerzo y mucha lucha. No ha sido un camino fácil precisamente, y hoy nos encontramos con una diferencia abismal entre los derechos adquiridos de unos y la situación real de otros. Por un lado tenemos a los controladores aéreos, la gran responsabilidad que cargan sobre sus espaldas ha hecho que década tras década se hayan hecho con unos de los salarios más altos de este país, cosa que es difícil de soportar con los tiempos que corren. Por otro lado tenemos a millares de trabajadores de restaurantes de comida rápida (no vamos a dar marcas para no hacerles aún más publicidad) que son explotados sistemáticamente, trabajando por un salario deshonrosos y con unos derechos mínimos cuando les dejan utilizarlos. La organización sindical también es radicalmente diferente, unos tienen la sartén por el mango y los segundos ni siquiera les dejan entrar en la cocina. Es por ello que semejante contradicción es el día y la noche. Vale que no es lo mismo aterrizar un avión que servir una hamburguesa, hasta ahí llegamos todos, pero no puedo evitar sorprenderme e indignarme cuando me entero de las "movilizaciones" de los controladores, por llamarlo de alguna manera, y luego de la impotencia que sufren los trabajadores de este tipo de restaurantes, que nunca salen en la tele. Yo personalmente sufro más a los segundos, suelo ir a comer hamburguesas más que montar en avión, por ello de manera también egoísta me preocupo también por ellos.
Dedicado a los que sabeis que va dedicado, un fuerte abrazo
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